En una página marcada con una cita de Paul Géraldy, una pequeña estudiante universitaria del grado de Español: lengua y literatura (Filología hispánica para los verdaderos amantes) escribió una vez:
«Reflejo»
Hace tiempo que no te miro
y escondo la ilusión entre los brazos,
veía en ti el futuro de un sueño
más allá de mi ambición de poseerlo…
Me miraba en ti, me sonreía:
de verdad creía que podía ser real.
Perfilaba siluetas en el vaho de tu cristal
mientras soñaba despierta con fantasmas.
Dejé de mirarte, dejé de buscar,
dejé abandonado el deseo de continuar.
Eras la manifestación corpórea de mis dudas,
la sensación del miedo palpable…
Hace tiempo que no te miro
e ignoro que soy mi propio testigo:
veo mi verdad, espejo, tras tu cristal.
Era una página marcada por una circunstancia en un pequeño cuaderno para escribir grandes emociones.
Esta noche he querido mirarme al espejo, y a través de sus páginas me he encontrado.
Quizá estaba perdida.
El más difícil no es el primer beso sino el último.
Paul Géraldy.