«Estos versos libres, que leerás cuando quieras, fueron escritos sin prisa, sin pausa, a su propio ritmo: surgieron solos y, lentamente, fueron transformándose en lo que sujetas con tus manos o tal vez visualizas en una pantalla. Son versos que buscan, viajan, se unen, se separan, se encuentran, se hunden, lloran, sonríen, se levantan; son versos que actúan. Mientras lees, quiero pedirte un deseo: acaricia las páginas al pasar de un poema a otro, pasa el dedo por encima de la palabra o el verso que haya despertado algo en tu interior; así sentirá el cariño de tu lectura y disfrutarás del milagro de estar leyendo poesía. Quizá, querido lector, entres tú también en el ensueño y recibas el abrazo de una eternidad hecha a tu medida».
Ilustraciones diseñadas por Aranee Líos
(instagram: @araneelios)

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En el transcurso de las horas
el tiempo me pregunta:
¿qué espero?(…)
— Ya no espero. Siento.
«¿Qué espero?».

El 24 de septiembre de 2024 se publicó Ensueño eterno, envuelto con mucho amor y dedicación por todos aquellos que intervinieron para que este pequeño libro viera la luz de vuestros ojos.
Espero que disfrutéis de su lectura, tanto como yo disfruté durante todo su proceso de escritura.
¿Dónde podéis adquirirlo? Dadle un clic a la preciosa ilustración de Aranee que tenéis a la izquierda de este texto. Se abrirá un enlace directo a la página web de la editorial Adarve.
También os dejo aquí una pequeña entrevista, realizada por la editorial, en la cual os cuento más detalles sobre este libro.
Os ofrezco mis «Símbolos» cargados de un deseo dulce que me inunda por dentro.
Ojalá las palabras que ayer quisimos callar, podamos expresarlas hoy.
Para todos, pero en especial para aquel o aquella que se sienta perdido o perdida y le cueste encontrarse: todo lo que nos rodea nos atraviesa, y atravesándonos nosotros, nos reencontramos.


Me estoy mirando al espejo,
«Espejo».
un viejo poema aislado:
aquel viaje en el tiempo.
Es solo un momento:
«Un momento».
quizá se pare un segundo,
por fin, a conocernos.
Quizá se pare un segundo,
por fin, a recordarnos.